Archivo mensual: enero 2011

El baño del bebé I

La hora del baño: una ocasión de placer y de relax ya que, cuando el bebé es pequeñito, en el agua reencuentra la cálida caricia del liquido amniótico, y una cita con la diversión cuando supera los primeros meses de vida.

Jabones y Geles de Baño

Durante los primeros meses de vida os aconsejo que no compréis ni jabones, ni geles, ni leches detergentes, porque… ¡el bebé no se ensucia!

El objetivo del baño cotidiano, o dos o tres veces por semana, no es el de lavar al peque, sino el de regalarle emociones agradables y relajantes.

Es inútil por tanto el uso del jabón y el masaje brusco sobre su piel con la intención de lavarlo. Además, al pequeño le suele entrar siempre un poco del agua del baño en la boca… por ello, mejor que no contenga jabón. El poco polvo y sudor que se le pueden haber acumulado a lo largo de la jornada o de los días se irá únicamente con agua templada.

Por lo que, para empezar, el problema del jabón, de los geles de baño y del champú no existe. Contrariamente a lo que la publicidad intenta de hacernos creer, el bebé no necesita ser lavado con particulares jabones. No sólo no le sirven, sino que los ingredientes que contienen muchos de estos productos para la higiene pueden secar o irritar su piel, privándola de la sustancias grasas de la protegen. Además, los perfumes de estos productos pueden confundirlo y desconcertarlo.

La solución más simple, eficaz y económica para lavar a vuestro bebé es aquella de disolver en el agua una o dos cucharadas de almidón de maíz (comúnmente conocido como Maizena) o con almidón de arroz (polvos de arroz). Yo uso estos últimos y son fabulosos: limpian, hidratan y curan todo tipo de irritaciones.

Probadlos y ya me contaréis.

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Como vestirse durante el embarazo sin gastar dinero

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Introducción

¿Cuánto cuesta tener un hijo actualmente? ¿Qué necesitan los futuros padres para acoger a su bebé de la mejor manera posible y, lo más importante, sin que le falte de nada? Todo padre y toda madre deseamos lo mejor para nuestro hijo, es un hecho. Pero, ¿qué es lo mejor? Y, sobre todo, ¿cuánto cuesta? Cunas, cochecitos, juguetes, pañales, chupetes, biberones… Los accesorios para los bebés han aumentado en un modo espectacular y la publicidad promete respuestas y soluciones a cada necesidad de nuestros pequeños. Necesidades que, a juzgar por la gran variedad que encontramos en los catálogos de las empresas especializadas en el sector, parecen ser realmente infinitas: la alimentación, el sueño, el baño, el paseo… Todos los aspectos de la vida de un niño requieren de una serie interminable de compras, “esenciales” … y, claro está, carísimas.

De hecho, según las encuestas y las estadísticas, una de las primeras razones para la baja tasa de natalidad española es la economía.

Los hijos suponen un gran desembolso económico al que se unen las escasas ayudas por parte de la Administración Estatal. Pero, ¿cuánto cuesta exactamente un bebé? Existen numerosos estudios sobre este tema y todos llegan a una cifra muy similar: el primer año de vida de un bebé supone un desembolso de aproximadamente 6.000 euros.

No obstante, defenderse del desembolso-bebé es posible: sólo basta prestar un poco de atención y una información más objetiva con el fin de poder hacer — también en el campo de las compras de artículos para los más pequeños — elecciones sensatas.

Este blog nace intentando ofrecer a los padres los instrumentos necesarios para transformarse en consumidores críticos en lo que a sus hijos se refiere, Y todo esto sin perder de vista el medio ambiente.

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