En el post anterior os hablaba de cómo conseguir que nuestros hijos comieran más fruta y verdura. No obstante, estos productos, para disfrutar de todos sus beneficios, deberían ser de temporada. Como ya sabéis, los alimentos naturales tienen un ritmo de crecimiento en la tierra asociado a las estaciones del año. Es por ello que en determinadas épocas encontramos más algunos productos que otros.
Comprar y comer frutas y verduras de temporada, además de ser una gran manera de ahorrar dinero, nos permite, sobre todo aprovechar al máximo el sabor y el valor nutritivo de estos alimentos.
Los productos hortofrutícolas, especialmente los de temporada, son ricos en sales minerales y contienen una discreta cantidad de hidratos de carbono en forma de azúcares simples que nos proporcionan energía sin sobrecargar el cuerpo.
Las frutas y verduras son también una mina de vitaminas esenciales para el cuerpo humano, ya que actúan como antioxidantes, los cuales ayudan a retardar el proceso de envejecimiento celular.
Hoy en día, no es difícil encontrar todo tipo de frutas y verduras provenientes del extranjero o producidas en invernaderos, las cuales, además de ser mucho más caras, son menos saludables y no respetan el medio ambiente, ya que no respetan el ciclo natural de cada zona de producción.
Para ayudaros a planificar mejor la compra he realizado estos dos calendarios con las frutas y las verduras de temporada, los cuales podéis descargar en los siguientes links:








